Skip to main content

Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

See other formats


/Ir 



-^ 




0^ 



REFERENCIAS: MARCOS 1:35-38; 
EL DESEADO DE TODAS LAS GENTES , PP. 224, 225, 329, 330 



Er\ cualquier momento, 
en cualquier lugar 



¿Cual es el lugar más tranquilo que conoces? ¿Ese lugar especial 
que te gusta está ajuera? Puede ser que tengas un lugar silen- 
cioso que es tu propio sitio para pensar. Jesús también tenía un 
lugar tranquilo favorito. 



Estaba oscuro, muy os- 
curo. Los pájaros noc- 
turnos cantaban y los 
grillos también. Casi 
' todos estaban dur- 
miendo porque era muy temprano en la ma 
ñaña. Tú y yo podríamos decir que era de 
madrugada. Pero alguien estaba levantado y 

lenciosamente cruzaba 
las calles del pueblo. 
Pasó rápidamente por 
las casas y salió al 
campo abierto. Caminó 
ascendiendo por la 
ladera de la mon- 
taña: allí se detuvo y 
se arrodilló. 




l^ensícülo 
pana merDoni^an: 

"Vendrán a mí 
en oración y yo los 

escucharé" 
Qeremías 29:12). 

Mensaje: 

Podemos hablar con 

Jesús en cualquier 

momento y en 

cualquier lugar. 




Era Jesús. Cada mañana Jesús se levantaba muy temprano, antes 
que cualquier otro. Le gustaba esta hora porque era muy tranquila. 
Así podía estar un tiempo a solas hablando con Dios. 

17 




Durante el día la gente se apiñaría alrededor de Jesús para escucharlo y para hacerle pre- 
guntas. Traerían sus enfermos para que los sanara. Los niños vendrían y le pedirían que les 
contara historias. 

A Jesús le gustaba contarles historias. Le gustaba ayudar y sanar a las personas. Pero antes 
de estar todo el día con la gente, él sabía que necesitaba tiempo a solas para hablar con su 
Padre celestial. 

Jesús le contaba a su Padre, Dios, cuánto lo amaba. Le contaba acerca del pecado y de 
todas las cosas que entristecían su corazón. Le hablaba de las personas que estaban enfermas y 
que necesitaban ayuda. Le hablaba de sus amigos especiales, los discípulos. Jesús le pedía a 
Dios que lo mantuviera fuerte para así poder ayudar a otros. 

Y Dios siempre contestó las oraciones de Jesús. Lo ayudaba a sentirse seguro y tranquilo. 
Cuando Jesús terminaba de orar, su corazón estaba feliz y lleno de amor. Entonces estaba listo 
para empezar el día con toda la gente. 

Jesús no sólo hablaba con Dios temprano por la mañana. Después, durante el día, mientras 
enseñaba a la gente, la sanaba y le contaba historias, oraba a Dios en silencio, meditando en 
las palabras. Le pedía ayuda a Dios para sanar a las personas enfermas. Le pedía ayuda para 
contar buenas historias. Pedía ayuda para ser amable y paciente con la gente. Él hablaba con 
su Padre celestial a lo largo de todo el día. 

Tú puedes hablar con Jesús en cualquier momento, y 
lugar también. Tú puedes hablar con él si estás triste o 
solo o feliz o temeroso. Puedes hablar con Jesús en el 
carro, en la guardería o en la casa. 

Busca tu propio lugar especial y ve en la 
mañana a hablar con Jesús. Ve otra vez 
en la tarde y cuéntale cómo estuvo el 
día. Él siempre te escuchará por- 
que te ama. 




18 




JABADO 



Si es posible repase con su niño la historia de 
la lección afuera, al aire libre. Use la mímica de la 
página 45 para practicar juntos el versículo para 
memorizar. 



DOMINGO 

Ayude a su niño a compartir las "manos en 
oración" hechas en la Escuela Sabática. Repase la 
historia bíblica. Hable acerca de cuándo y dónde 
puede orar su familia (en cualquier momento, en 
cualquier lugar). Antes de orar, entone un canto 
referente a la oración. 



lüHES 

Si es posible, lean la lección bíblica juntos en 
Marcos 1:35 al 38 temprano en la mañana. Hable 
de ese momento especial con Jesús en la mañana. 
Cante un himno matutino. 
Agradezca a Dios por el ama- 
necer. 



MARTES 

Haga o compre 
una solución para 
hacer burbujas y deje 
que su niño sople algu- 
nas. Pídale que piense en 
alguna cosa que quiera agrá 





decer a Jesús antes de soplar cada burbuja. Cuen- 
ten juntos las burbujas. Termine con una oración. 



MIÉRCOLES 

Salgan y escuchen el 
canto de los pájaros. ¿Cuán- 
tos cantos diferentes escu- 
chan? Pregunte: ¿Qué piensas 
que Jesús escuchaba cuando iba 
temprano a orar? ¿Sobre qué pien- 
sas que oraba? Mientras están aquí afuera, agradez- 
can a Jesús por los pájaros. 



JUEVES 

Anime a su niño a tener un lugar especial para 
orar. Ayude a su niño a hacer un dibujo que lo re- 
presente orando en un lugar especial. 

Entonen un canto de la oración, luego agradez- 
can a Jesús por escuchar las oraciones de su fami- 
lia en cualquier momento y en cualquier lugar. 



VIEHHES 

Ayude a su niño a representar la lección bíblica 
en el culto familiar y guíe a la familia por cuatro 
lugares de oración alrededor de la casa. En cada 
uno ore acerca de una de las siguientes ideas: ado- 
ración, confesión, gratitud, petición. 

Que su niño dirija a la familia al decir el ver- 
sículo para memorizar (con la mímica). Entonen 
cantos de alabanza juntos. 



19